
Mientras Jesús y los once regresaban al campamento, los apóstoles comenzaron a preguntarse el significado de la prolongada ausencia de Judas, y hablaron entre sí sobre la predicción del Maestro de que uno de ellos lo traicionaría, y por primera vez sospecharon que no todo estaba bien respecto a Judas Iscariote. Pero no comentaron abiertamente sobre Judas hasta llegar al campamento y observar que él no estaba allí esperándolos. Cuando todos ellos acosaron a Andrés para saber qué le había pasado a Judas, su jefe tan sólo observó: «No sé donde está Judas, pero temo que nos haya desertado».